lunes, 15 de septiembre de 2014

LA NOSTALGIA DE QAMAR




Hacia el año 910 llegó a Sevilla, Qamar, una esclava cantora que procedía de Bagdad. Tenía conocimientos musicales, una refinada cultura y una excelente memoria para recitar gran cantidad de versos ajenos y otros que ella compone. En uno de ellos hace elogio de su señor.

No hay en todo occidente un hombre noble
de quien se espere tanto como de Ibrahim,
el aliado de la generosidad;
con él habito una morada próspera,
que hace vituperables
a todas las demás mansiones

Vivió en una época que políticamente inicia a los reinos de taifas y terminará con la llegada al poder de Àbd ar-Rahman III. La nostalgia por su tierra la hace exclamar:

¡Ay! Lloro por Bagdad y por Iraq,
por sus mujeres cual gacelas,
por el hechizo de sus ojos,
por sus paseos junto al Eufrates,
con rostros semejantes a la luna sobre los collares,
bellas que, en una vida de delicias,
se contonean, lánguidas,
igual que si sintiesen una pasión sin esperanza.
¡Ay, el alma daría por mi tierra!.
Todas las cualidades que refulgen
de su esplendor proceden.



A LAS MUJERES ÁRABES DE HOY

Estimadas señoras:

¡Mil cien años han transcurrido desde el llanto de Qamar!. Hoy, igual que ayer son muchas las mujeres que gemís y añoráis los tiempos tolerantes que os tocó vivir. Demaisadas, las que contempláis aterrorizadas cómo la Ley Islámica, la denominada "sharia", -el camino al manantial-, se ha convertido en un camino de ortigas y espinas donde la mujer ha vuelto a transformarse en una masa anónima e invisible bajo el "burka" y aquéllas de vosotras que habían logrado traspasar el umbral de las facultades y las oficinas, habéis tenido que recluiros en los hogares.

En vez de avanzar por el camino emprendido en al-Andalus, habéis retrocedido. El "chador" o "hadjl", se ha hecho obligatorio en unos siete países, donde la mujer puede ser detenida y recibir hasta cuarenta latigazos por no taparse el pelo y el rostro.
....//......  Continuar en

"Mujeres en el umbral de la historia"

Foto de Internet.

2 comentarios:

  1. Hermosa entrada María Rosa, un placer leerte.

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  2. ¡Gracias, Julie! Ya sabes que pertenece a mi libro. Un abrazo.

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